Producimos camisas de trabajo, pantalones reforzados y conjuntos corporativos con bordado para dotaciones completas. Cada línea se define según el uso real del personal: tipo de tela, gramaje, refuerzos en zonas de roce y resistencia al lavado industrial. Trabajamos por lotes mayoristas con tallas mixtas, muestras previas de costura y plazos acordados por escrito antes de iniciar la producción.
Cametre Long no es un intermediario. Cortamos, confeccionamos y bordamos en taller propio en Ñemby. Eso nos permite controlar el gramaje de la tela, la tensión de las costuras y el tiempo real de cada lote antes de que salga a planta.
La mayoría de las empresas que nos contacta llega con un problema concreto: la dotación anterior se descosió en pocos meses, el color se fue con el lavado industrial o el proveedor no cumplió con el plazo. Trabajamos sobre esos tres puntos antes de hablar de diseño.
Definimos la tela según el entorno de uso, reforzamos las zonas donde el roce es constante y cerramos un calendario de entregas parciales para que el personal no quede sin uniforme durante el cambio de temporada.
No todas las empresas necesitan lo mismo. Hay cuadrillas que pasan el día en bodega y otras que atienden público, y la prenda cambia según eso. Estos son los tres esquemas con los que armamos pedidos mayoristas, según el uso real de cada equipo.